El Parlamento Europeo urge a la Comisión Europea para que mejore el bienestar de los pollos de engorde.

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El Parlamento Europeo urge a la Comisión Europea para que mejore el bienestar de los pollos de engorde.

El pasado día 25 de Octubre el Parlamento Europeo de forma casi unánime adoptó una Resolución en la que se urge a la Comisión Europea a mejorar el bienestar de los pollos de engorde como condición previa a reducir la dependencia que este sector tiene de los antibióticos que de forma progresiva amenazan la salud pública.

El 90% de los pollos de engorde en la Unión Europea pertenecen a razas de engorde rápido que se crían en condiciones intensivas sin luz natural, aire fresco o enriquecimiento medioambiental. Además esta cría implica altas densidades de aves y emisiones de amoníaco lo que se convierte en un riesgo para la salud de las aves que actualmente se combate con el uso de antibióticos como forma de mantener a las aves medianamente sanas durante su corta vida (6 semanas).

Hasta ahora la Comisión Europea ha ignorado las críticas a la producción intensiva de carne de pollo aduciendo que la Directiva actualmente en vigor ya es suficiente a pesar de los informes negativos emitidos desde el sector científico que informan de que esta Directiva no mejora necesariamente el bienestar de las aves. Mientras tanto la resistencia a la acción de los antibióticos aumenta convirtiéndose en un auténtico riesgo para la salud pública.

El bienestar de 7 billones de pollos vuelve a ser objeto de debate en la agenda política de la Unión Europea tras la Resolución aprobada por el Parlamento Europeo ante la que la Comisión Europea tendrá que actuar.

Reconociendo la importancia de la carne de pollo en la economía europea, la Resolución aprobada reconoce que el bienestar animal es una medida sanitaria preventiva ya que la salud animal y su bienestar van unidos. Los parlamentarios reconocen que el actual sistema intensivo implica una mayor resistencia antimicrobiana. La Resolución también expresa su preocupación por las altas densidades permitidas en muchos Estados Miembros de la UE que se acogen a las excepciones previstas en la Directiva en vigor y que suponen concentraciones de entre 34 y 42 kilos por metro cuadrado frente a la densidad genérica de 33.

El Parlamento Europeo urge a la Comisión Europea a que en los años próximos presente un mapa de actuaciones que promueva activamente mejores prácticas en la gestión de las granjas de pollos. El bienestar animal debe ser valorado en base a indicadores fiables y validados incluyendo incubadoras y pollitos de recría. Los parlamentarios también piden una promoción de los sistemas alternativos en la cría de pollos que mejoren su bienestar y utilicen razas autóctonas tradicionales, más robustas y sanas que las razas de crecimiento rápido.

Para hacer posible este cambio también pide un sistema de etiquetado que permita al consumidor identificar estas producciones que incorporan mayor bienestar animal y mayor sostenibilidad medioambiental haciéndolas al mismo tiempo competitivas en el mercado.

Además la Comisión deberá encargar un informe a las autoridades sanitarias europeas para que calibren las consecuencias reales en la salud de los consumidores del consumo de carne de pollo procedente de sistemas intensivos.

Por último la Resolución indica que no se debería de importar en la Unión Europea carne de pollo procedente de sistemas con niveles de bienestar animal, garantía social o medioambientales más bajos de los existentes en la UE con el fin de salvaguardar la competitividad de los productores europeos.

Aplaudiendo esta importante iniciativa Reineke Hameleers, directora del Eurogroup for Animals (del que ANDA forma parte) indica: » Ya es hora de tomar acciones decisivas para mejorar el bienestar de los pollos en la UE. Son billones de animales ocultos al ojo del público y que acaban en carne barata. La resistencia antimicrobiana que afecta a este sector solo podrá solucionarse reformando un sistema que ya ha demostrado que no funciona. Una mejora en las condiciones de vida de estas aves respondería además a las expectativas que el consumidor tiene sobre la forma en la que debemos tratar a los animales criados para la alimentación humana».