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La Tortura no es Cultura y AVATMA denuncian el maltrato extremo en las becerradas de Algemesí

Madrid, 23 de septiembre de 2015. Dos vídeos grabados durante la tarde de ayer en Algemesí  y difundidos por la Plataforma La Tortura No Es Cultura (LTNEC) -que reúne a más de 30 organizaciones de protección animal-, vuelven a  hacer de esta localidad castellonense protagonista del maltrato animal. Los vídeos, publicados en las redes sociales, muestran la agonía de un novillo que había sido lidiado en la plaza de toros de la mencionada población, mientras es arrastrado por las calles de la ciudad. Ajenos a su sufrimiento, varios menores disparan sprays de nieve sobre su cuerpo ensangrentado.

https://youtu.be/yahkFLKnys8

Esta terrible imagen propia de un país no civilizado se repite todos los años después de la lidia en Algemesí, como muestran otros vídeos que la plataforma aporta de años anteriores.

"Esto también es tauromaquia. Tan horrible como el terrible sufrimiento de este animal es que a los niños se les enseñe a divertirse con la tortura y la muerte del novillo, a ignorar cualquier sentimiento de empatía o compasión hacia él. Es aberrante que las autoridades permitan algo así, ignorando las recomendaciones de la máxima autoridad en derechos de la infancia, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU, que en sus revisiones a México, Colombia y Portugal urge a los estados a proteger a los menores de la violencia física y mental de la tauromaquia. Después nos sorprende los altos índices de violencia de ciertas partes del Estado"- Afirma Marta Esteban, presidenta de la Plataforma La Tortura No Es Cultura-. "España ratificó la Convención de los Derechos del Niño y por ello se comprometió a acatar sus recomendaciones. Pero no está cumpliendo y estos políticos serán recordados por ello. Estos festejos demuestran que la tauromaquia es violencia y no debería tener cabida en nuestra sociedad, y mucho menos, entre nuestros pequeños".

La plataforma ha anunciado que denunciará junto con la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y el Maltrato Animal (AVATMA), a la Consellería por un claro ejemplo de maltrato animal.

El calvario del novillo fue interminable. Descabellado cinco veces, fue posteriormente apuntillado. Aún así, después de serle aplicado el último descabello, tambaleándose y girando sobre sí mismo, tardó más de 12 segundos en doblar sus manos.

"Dice la Academia de la Lengua, cuando define el término "descabellar" que es "matar de forma instantánea al toro hiriéndole en la cerviz con la punta de la espada o con la puntilla". La máxima institución de la Lengua Castellana, debería revisar, como se solicitó hace meses desde la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y el Maltrato Animal (AVATMA), el significado de la palabra porque no se ajusta a la verdad" , señala Jose Enrique Zaldívar, veterinario y presidente de la asociación.

Según informa AVATMA, el descabello o verduguillo, es una espada que lleva a diez centímetros de su punta un tope, y que una vez introducido entre la primera y segunda vértebra cervical secciona la médula espinal dejando al animal tetrapléjico. Si produjera la muerte al instante, no tendría que ser utilizada con posterioridad la puntilla, como hizo el subalterno en este animal.

La puntilla es un cuchillo de diez centímetros de hoja que se introduce en el espacio occipito atlantoideo, entre el occipital y la primera vértebra cervical, para lesionar un centro nervioso que se conoce con el nombre de bulbo raquídeo, y que tampoco provoca la muerte instantánea de los bóvidos de lidia sobre los que se aplica. Existen estudios que evidencian que un animal apuntillado puede tener reflejos compatibles con la vida durante varios minutos. El bulbo raquídeo, que une la médula espinal con el encéfalo, se ocupa entre otras funciones, de regular la respiración de forma autónoma. La Unión Europea prohibió hace muchos años la puntilla como método de sacrificio por considerarlo cruel.

"Esto es lo que vimos ayer en este novillo, que una vez arrastrado fuera de la plaza, aún respiraba embadurnado spray de nieve, y con el que todavía algunos niños de Algemesí se divertían", afirma Jose Enrique Zaldívar, veterinario y presidente de AVATMA. "En estos días, los concejales y la alcaldesa de Algemesí se mostraban orgullosos porque el año pasado se decidió  transformar las crueles becerradas de aficionados por una suelta de becerros en la plaza sin sangre, pero sin embargo, con sus novilladas vuelve a ser el nuevo centro neurálgico de la crueldad y del maltrato animal".

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