Desde ANDA hemos manifestado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) nuestra preocupación por la medida de confinamiento forzoso en el interior de las naves para todas las gallinas como medida preventiva de control de difusión de la gripe aviar.
Hemos trasladado al MAPA las que consideramos son los tres principales problemas para las gallinas derivados de esta medida:
1) Se difunde la idea de que una gallina en libertad supone un mayor riesgo sanitario que una gallina encerrada. Esta percepción es falsa y no está demostrado ni por la literatura científica ni por la experiencia que nos dice que, de hecho, aspectos como las altas densidades, el transporte y el amontonamiento de gallinas puede ser más peligroso para la difusión de enfermedades que el hecho de que estén en libertad.
2) En el caso de los huevos de gallinas camperas (código 1) o ecológicas (código 2) se difunde la idea de «normalización» de que vivan permanentemente en el interior de la nave. De esta forma se ataca directamente a la línea de flotación de estos sistemas productivos al vaciarlos de su sentido (patios exteriores que todas las gallinas disfrutan en libertad). De hecho, este aspecto nos preocupa especialmente ya que hoy en día la mayoría de gallinas camperas (código 1) no salen a los parques ni disfrutan de libertad ya que el propio diseño de la granja y su gestión (sistemas de ventilación forzosa, iluminación, patios exteriores disuasorios) están pensados para que la gallina aunque «libre de jaula» esté también «libre de libertad» ya que se encuentra contenida en una nave pensada para que no salga de ella jamás. En el fondo hay muy poca diferencia con la gallina encerrada en jaula colectiva, falsamente encajada como «campera». Si ahora encima, con el confinamiento, damos «legalidad» a este engaño estaremos de alguna forma afianzando el timo al consumidor que cuando compra un huevo campero está pensando en gallinas disfrutando de parques exteriores. Además, nos estaremos cargando a los granjeros que sí mantienen a sus gallinas en auténtica libertad disfrutando de patios exteriores bien pensados, enriquecidos medioambientalmente y apetecibles para las gallinas. ¡¡¡Qué más quieren los tramposos de falso código 1!!!
3) El confinamiento afecta por estrés a las gallinas que sí disfrutan habitualmente del exterior que ven coartada una parte muy importante de su entretenimiento diario y su modo de vida natural.
Por estos motivos, desde ANDA hemos pedido al MAPA que el confinamiento se levante lo antes posible y, mientras está en vigor, se permita que de forma controlada y limitada en el tiempo y el espacio se permita el acceso de las gallinas camperas y ecológicas al exterior.
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